
La luz dura en fotografía bien utilizada proporciona imágenes impactantes y con un gran dramatismo. Sigue leyendo para conocer las técnicas que permitirán que tus fotos suban a otro nivel.
¿Qué es la luz dura?
Los fotógrafos hablan con frecuencia de la calidad de la luz. Cuando un profano oye esto puede pensar que están juzgando la luz como buena o mala, pero nada más lejos de la realidad. La calidad de la luz se refiere al grado de difusión de esta. Y puede ser suave y dura.

En el caso de la luz dura, que nos ocupa en este artículo, las transiciones entre las zonas de luz y de sombra son muy bruscas. Esto es lo que caracteriza a la luz dura, independientemente de la profundidad de las sombras; aunque normalmente el contraste también es mayor, incluso extremo y los colores suelen ser más vivos.
Por el contrario, si hablamos de luz suave, estas transiciones se producen con suavidad, como con un degradado. El contraste suele ser menor, incluso casi desaparecer; y los colores no se ven tan vivos.
Cuando debemos usar luz dura
Cuando un fotógrafo busca el tratamiento de las imágenes con luz dura responde a un criterio psicológico. La luz dura suele emplearse para transmitir emociones intensas relacionadas con la fuerza, la agresividad, experiencias fuertes, firmeza, temperamento y carácter…

Tipos de fotografías a las que favorece el uso de luz dura
Existen algunos motivos que se ven favorecidos por este tipo de luz: las imágenes cuyo atractivo de basa en los juegos de luces y sombras; los retratos de personajes rudos o de carácter fuerte; los motivos con colores vivos; las fotos en blanco y negro; las fotos que quieren destacar volúmenes y formas…

Cómo obtener luz dura
Cuando fotografiamos con luz natural, el sol es una fuente de luz dura siempre que no haya nubes, neblinas o contaminación atmosférica que dispersen la luz. Cuanto más alto esté en el horizonte, más grande será el contraste que proporcionará a tus imágenes.

En el estudio, la calidad de la luz depende de dos factores:
- El tamaño de la fuente de luz con respecto al motivo: Cuanto más pequeña sea la fuente de luz con respecto a lo que queramos fotografiar, más dura será la luz que obtengamos. Eso significa que un mismo foco puede proporcionarnos luz dura o luz suave sin ningún tipo de modificación, simplemente variando el tamaño del motivo que deseamos fotografiar.
- La distancia entre el motivo y la fuente de luz: Cuanto más cerca esté la lámpara fotográfica del motivo, más dura será la luz que nos proporcione.